Eclipse solar del 12 de agosto: cómo comprar unas gafas seguras y no jugársela con la vista

Eclipse solar del 12 de agosto: cómo comprar unas gafas seguras y no jugársela con la vista
El verdadero riesgo no es el precio, sino la falta de garantías
Mirar directamente al Sol, incluso durante las fases parciales del eclipse, puede provocar una retinopatía solar, es decir, una lesión en la retina causada por la concentración de radiación sobre las células del ojo. Y aquí está el problema: mucha gente cree que unas gafas de sol normales, un cristal ahumado, una radiografía o un negativo fotográfico ofrecen algo de protección. pero la realidad es diferente y usarlos puede salir muy caro en términos de salud.
La clave no está en lo oscuras que parezcan las gafas, sino en si su filtro cumple realmente la normativa. Antes de comprar, merece la pena fijarse en unos pocos detalles: que el producto cumpla la norma ISO 12312-2:2015, que tenga un fabricante identificable, que incluya instrucciones y advertencias de uso, y que el filtro esté en perfecto estado, sin arañazos, agujeros ni dobleces.
Dónde comprar con tranquilidad
La opción más segura, y también la más económica porque es gratuita, es la campaña institucional puesta en marcha por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades junto al Grupo Social ONCE. Bajo el nombre "Una vista única. Cuídala", repartirán cerca de dos millones de gafas certificadas a través de la red de vendedores de la ONCE y de museos y centros de ciencia vinculados a la FECYT. Es, sin duda, la recomendación más sencilla para familias y colegios.
Las ópticas y las tiendas especializadas en astronomía también son una apuesta fiable: trabajan con proveedores conocidos y suelen ofrecer asesoramiento antes de comprar.
Y si se opta por internet, no hay problema siempre que se compruebe bien el anuncio: que mencione expresamente la norma ISO 12312-2, que identifique al fabricante y que las instrucciones vengan en español.
Y dónde conviene no comprar
Hay que andarse con cuidado con los marketplaces donde no aparece ninguna marca ni información sobre quién fabrica el producto, sobre todo si el precio resulta llamativamente bajo.
Lo mismo ocurre con la venta ambulante o los puestos improvisados que suelen surgir en los días previos a este tipo de eventos, donde es fácil toparse con falsificaciones.
Y, por supuesto, no sirven como sustituto las gafas de sol normales, las gafas de soldador que no sean del tipo adecuado, los CD, las radiografías o la superposición de varias gafas oscuras.
Algunas recomendaciones básicas de uso
- Antes de usarlas conviene revisar que el filtro no tenga arañazos, agujeros ni deterioro visible, y descartarlas si es así.
- Hay que ponérselas antes de mirar hacia el Sol, no al revés, y evitar que los más pequeños observen el eclipse sin la supervisión de un adulto.
- Tampoco es buena idea mantener la mirada fija durante mucho rato: mejor hacer pausas.
Un aviso importante para quienes tengan telescopio o prismáticos: nunca hay que colocar una gafa de eclipse delante del ocular de estos instrumentos. Los filtros solares para telescopios se instalan siempre en la parte delantera, junto al objetivo, y nunca cerca del ojo, porque la luz concentrada puede destruir el filtro en segundos y provocar una lesión grave.
Por último, hay una excepción que solo se aplica en las zonas donde el eclipse llegue a ser total: durante los pocos minutos en los que la Luna cubre por completo el Sol, sí se puede retirar la protección para contemplar la corona solar a simple vista. Pero en cuanto reaparece el más mínimo destello del disco solar, hay que volver a ponerse las gafas de inmediato.

