Ceguera silenciosa: los riesgos reales de mirar el eclipse de agosto sin la protección adecuada

Ceguera silenciosa: los riesgos reales de mirar el eclipse de agosto sin la protección adecuada
La mayor amenaza de este acontecimiento astronómico radica en su naturaleza indolora. La retina humana carece de receptores de dolor, lo que significa que la radiación solar infrarroja y ultravioleta puede "quemar" las células fotorreceptoras sin que la persona note ninguna molestia inmediata. Esta lesión, conocida médicamente como retinopatía solar, suele manifestarse horas después de la exposición a través de manchas negras en el centro de la visión, distorsión de las imágenes o, en los casos más graves, una pérdida total y definitiva de la vista.
Los mitos peligrosos: lo que nunca debes utilizar
Existe una falsa sensación de seguridad asociada a ciertos materiales cotidianos. Las autoridades sanitarias advierten de manera tajante que ninguno de los siguientes elementos sirve para proteger los ojos durante el eclipse:
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Gafas de sol convencionales: por muy oscuras que sean, o por muy alta que sea su calidad y su filtro UV comercial, no están diseñadas para la observación solar directa y dejan pasar una cantidad de radiación destructiva para la retina.
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Remedios caseros y materiales improvisados: queda totalmente desaconsejado el uso de radiografías, películas fotográficas veladas, cristales ahumados con vela y filtros de cámaras tradicionales.
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Instrumentos ópticos sin filtros específicos: jamás se debe mirar el eclipse a través de prismáticos, telescopios o cámaras de fotos que no tengan instalado un filtro solar profesional en la parte delantera (el objetivo), ya que estos aparatos concentran la luz como una lupa, multiplicando el daño de forma instantánea.
La única medida de protección eficaz: gafas homologadas ISO 12312-2
La única manera segura de contemplar el eclipse directamente es utilizando gafas específicas para eclipses, fabricadas con un polímero negro especial que reduce la luz visible a niveles seguros y bloquea por completo la radiación invisible nociva. Al adquirir o revisar sus gafas, debe comprobar que cumplan de forma estricta con los siguientes requisitos de seguridad:
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La norma ISO 12312-2: debe buscar esta codificación específica impresa en el cuerpo de las gafas. O bien la EN ISO 12312-2:2015. Es la única certificación internacional que garantiza que el filtro cumple con los requisitos técnicos de transmisión para la observación directa del sol.
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Marcado CE de la Unión Europea: esta marca asegura que el producto ha superado las pruebas legales de seguridad exigidas para los equipos de protección individual en Europa.
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Estado del filtro: antes de ponérselas, inspeccione visualmente que el material oscuro no presente arañazos, perforaciones, dobleces ni que esté despegado del cartón. Si muestra cualquier mínimo daño, deséchelo inmediatamente.

