21 de enero de 2026

Publicidad engañosa: cómo identificarla y cómo reclamar

Mensajes poco claros, ofertas que no se corresponden con la realidad o información esencial omitida pueden inducir a error y vulnerar los derechos reconocidos en la normativa de consumo. Conocer cómo identificar estas prácticas y los pasos para reclamar resulta clave para una protección eficaz.

La publicidad es un elemento decisivo en la toma de decisiones de consumo. Sin embargo, cuando la información facilitada no es veraz, suficiente o comprensible, puede considerarse publicidad engañosa, una práctica prohibida por la legislación vigente en materia de defensa de las personas consumidoras. La publicidad engañosa continúa siendo una de las principales causas de reclamación por parte de las personas consumidoras.

Se considera publicidad engañosa aquella que, por acción u omisión, induce o puede inducir a error sobre aspectos relevantes del producto o servicio, como el precio final, las condiciones de la oferta, las características principales, los resultados esperados o la identidad y responsabilidades de la empresa anunciante. También lo es aquella que destaca ventajas inexistentes o minimiza costes y limitaciones de forma poco transparente.

Estas prácticas se detectan con frecuencia en sectores como las telecomunicaciones, la energía, los servicios financieros, el comercio electrónico o los viajes y ocio, especialmente en campañas promocionales con condiciones complejas o de duración limitada.

Cómo reclamar

Ante una posible publicidad engañosa, es fundamental que la persona consumidora conserve todas las pruebas, como anuncios, capturas de pantalla, folletos, contratos, facturas o comunicaciones comerciales.

En primer lugar, se recomienda dirigirse a la empresa para solicitar una solución. Si la respuesta no es satisfactoria o no se produce, puede presentarse una reclamación formal ante los servicios públicos de consumo.

En el Principado de Asturias, las personas consumidoras pueden acudir a las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) o al Servicio de Consumo del Principado, donde recibirán asesoramiento y apoyo para la tramitación de la reclamación, así como información sobre posibles vías de mediación o arbitraje de consumo.

Resumen y consejos prácticos

•    Desconfíe de ofertas con información poco clara o excesivamente atractiva.
•    Lea siempre la letra pequeña y compruebe el precio final y las condiciones reales.
•    Guarde toda la publicidad y documentación relacionada con la compra o el servicio.
•    Reclame primero ante la empresa y, si no obtiene respuesta, acuda a los servicios públicos de consumo.
•    Recuerde que una publicidad veraz y transparente es un derecho básico de las personas consumidoras.

La información y la reclamación son herramientas esenciales para un consumo responsable y para combatir prácticas desleales en el mercado.