Nueva Ley de Prevención de Pérdidas y el Desperdicio Alimentario

Nueva Ley de Prevención de Pérdidas y el Desperdicio Alimentario
El 2 de abril se publicó en el BOE la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que introduce importantes novedades que afectan tanto a los consumidores como a los distintos agentes del sector alimentario.
Novedades para el Consumidor
Una de las principales novedades de la Ley 1/2025 es la obligación para los establecimientos de hostelería y otros proveedores de servicios alimentarios de ofrecer a los consumidores la posibilidad de llevarse los alimentos no consumidos, excepto en los casos de bufé libre o similares. Esta medida busca fomentar una mayor concienciación sobre el desperdicio alimentario y promover prácticas de consumo más responsables.
Novedades para otros agentes de la cadena alimentaria
- Jerarquía de Prioridades. La ley establece una jerarquía de prioridades para la prevención y reducción del desperdicio alimentario, que incluye la sensibilización de los agentes de la cadena alimentaria y la ciudadanía en general. Las empresas están obligadas a aplicar una jerarquía de actuación que prioriza la prevención del desperdicio, seguida por la redistribución para consumo humano, la utilización en alimentación animal, el aprovechamiento en usos industriales, el compostaje y, como última opción, la eliminación final.
- Promoción de la Bioeconomía Circular. Se fomenta la bioeconomía circular mediante una gestión más eficiente de los recursos destinados a la producción agraria y una mejor gestión de los recursos hídricos.
- Donación de Alimentos. La normativa promueve la donación de alimentos garantizando la seguridad alimentaria y la trazabilidad, así como la recuperación y distribución de excedentes con fines de solidaridad social.
- Reducción de Residuos Alimentarios. Se establece el objetivo de reducir en un 50% los residuos alimentarios per cápita en la venta minorista y el consumo, y en un 20% las pérdidas de alimentos a lo largo de las cadenas de producción y suministro para el año 2030, en comparación con los niveles de 2020.
- Investigación e Innovación. La ley también fomenta la investigación y la innovación en el ámbito de la reducción del desperdicio alimentario, así como las actividades de concienciación.
Los planes de prevención del desperdicio alimentario, como los acuerdos de donación, serán obligatorios (excepto para las explotaciones agrarias con menos de 50 trabajadores y las pequeñas empresas de menos de diez trabajadores).
Las empresas que conforman la cadena alimentaria, incluidas las de hostelería y restauración, tendrán hasta el 3 de abril de 2026 para perfilar su plan de aplicación para la prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario y los acuerdos que suscriban para la donación con agentes sociales.
El no cumplimiento de las obligaciones implica sanciones de leves a muy graves que van de los 2.000 a los 500.000 €. La ley deroga todas las disposiciones de igual o inferior rango que se opongan a su contenido; también modifica normas sectoriales que afectan indirectamente al ámbito agroalimentario y empresarial.
En definitiva, la Ley 1/2025 pretende dar un paso significativo hacia la consecución de objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y desperdicio alimentario
Imagen de https://www.canva.com/

